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sábado, diciembre 31, 2011

Balance Personal Año 2011

Esta es una entrada para explicar porque el año 2011, especialmente en su segundo semestre, fue un buen año para mí. Como lo he expresado antes, el principal avance de este año fue el hecho de haberme adherido a un excelente parche de intelectualoides aquí en Ibagué, pues mi primer año en esta ciudad (2do semestre del 2010 y 1er semestre del 2011) estaba muy solo. Durante ese año tuve mucha interacción familiar, lo cual es de agradecer, pero me hacía falta interactuar con gente de mi gremio, pues en Cali estaba acostumbrado a tener muchos conocidos alrededor de Univalle. Aquí en Ibagué empecé a interactuar con gente del círculo de literatos de la ciudad, y eso ha sido muy placentero, pues he aprendido mucho y he conocido a gente muy valiosa. Quiero agradecer la compañía, primero de mi mamá y de la familia, y además a la gente del grupo de amigos que hemos constituido aquí en Ibagué. Le agradezco a Alex Páez por haberme presentado a Juan Guillermo Ospina, y a través de este último conocí a Ricardo Arias, Carolina Uribe, Elizabeth Molano, Xiomara Cruz, Rafael Feria, mas recientemente al cineasta de Ibagué Carlitos Rojas, y un larguito etcétera. Le agradezco a la profesora Marta Fajardo de la Universidad de Ibagué por haberme aceptado en su muy placentera tertulia literaria de los jueves.

El primer semestre del 2011 fue mas duro, pues todavía me estaba adaptando a la nueva situación en Ibagué y sobretodo porque no tenía contertulios. Alcancé a estar un poco deprimido, con muchas ganas de devolverme a Cali. Estuve incluso buscando trabajo en esta ciudad para devolverme. Yo soy una persona atea (es imposible ser 100% ateo), incrédula, etc., pero a mediados de año cuando viaje a Cali, recibí una señal, en el sentido de que casi soy víctima de un paseo millonario, pues en esta ciudad no cuento con carro ya que por cuestiones presupuestales viajo en bus. Ese conato de robo me dejó tan traumatizado que regresé con muchas ganas de adaptarme a Ibagué, ciudad que también tiene sus problemas de seguridad, pero en la cual la verdad me siento mas confiado. Y ahí fue que me puse las pilas a conocer gente, pues la misma no iba a llegar espontáneamente a mi apartamento aquí en Ibagué. Durante el mencionado viaje a Cali de todos modos me divertí mucho. Me vi con mis amigos mas cercanos con los cuales celebramos el grado de Doctorado (PhD) de R Santiago Castaño. Celebramos con su novia, M Pilar Silva, igualmente con Giovani Cárdenas, Angela Medina, Carlos Galvis, Helberg Asencio (que se graduó el mismo día de PhD también), y un largo etcétera. Le agradezco a Alvaro Pérez y su madre por haberme llevado a visitar la tumba de mi papá, pues ese día ya me daba miedo coger taxi por el conato de atraco. El domingo de ese fin de semana de mediados de julio, nos vimos con Pilar Herrón y Mónica Muñoz para ir a visitar a María Isabel Rivas en Jamundí y poder conocer por fin a su linda hija Martina. En general muchas gracias a mis amigos mas cercanos de Cali por haberme atendido tan bien, empezando por mis familiares Gloria Amparo Muñoz y su hermana Elvirita que siempre me hospedan y me atienden super-bien en su hermoso apartamento.
Yo soy un poco como el Grinch en lo que atañe a estas fiestas de fin de año, pues son la repetición de la repetidera. Con el agravante que a medida que uno avanza en edad el tiempo pasa subjetivamente más rápido, por lo cual el desorden de diciembre cada vez llega más rápido. Pero este diciembre he estado de mucho mejor ánimo que el del 2010. He tratado de parrandear lo mínimo posible. De pasar estas fiestas lo más sano posible, pero la verdad no lo he logrado en un 100%. Grinch y todo, me dejé llevar por ambiente decembrino y ya me amanecí un día, y lo peor de todo: después de mas de un año de no fumar, me fumado algunos cigarros durante estas festividades. Eso está muy mal. Aspiro en algún momento de mi vida, gozarme un diciembre de una forma 100% saludable: sin trasnocho y sin tabaco. Afortunadamente no me gusta el alcohol entonces eso nunca ha sido un problema. Pero la nicotina si ha sido un problema. Eso me recuerda una frase de la película “Sin City”, cuando un personaje le dice a otro algo así como: “you really never quit don’t you” (uno nunca deja de fumar definitivamente, no cierto?). Parece que uno puede controlar la adicción, pero esta no desaparece del todo. Que vaina. Hay otras cosas relacionadas con salud que mejorar: el sobrepeso sobretodo y una operación que hay pendiente desde mi crisis colónica del 2002. Afortunadamente el grupo de intelectuloides verdes que estamos constituyendo aquí en Ibagué no solo ha servido para filosofar y conocer peladas, sino que, increíblemente, me han arrastrado a hacer ejercicio, como lo estuvimos haciendo por las noches en la semana antes de navidad. Desafortunadamente mis problemas de sueño no me dejan ejercitarme arduamente por las nochecitas pues quedo exaltado por el ejercicio y me demoro mucho en dormirme. Estamos tratando de conciliar un horario al medio día o algo así para hacer ejercicio. Y en general debo seguir organizando mis horarios. Sobretodo el de sueño. Como lo expresado antes, el clima de Ibagué me ha ayudado a mejorar mucho el sueño, pero me falta todavía mas fuerza de voluntad para no trasnochar de seguido y así evitar que mi sueño se desconfigure con tanta frecuencia. Y es que el horario de sueño (ciclo circadiano) es la base de todos los demás horarios. Si mi cronobiología esta desorganizada (como lo está ahora y en todos los diciembres) todo se desorganiza. Y se merma la productividad en todos los aspectos de mi vida, pero sobretodo en lo que más me importa: la lecto-escritura, pues otro de los logros de este año fue definirme definitivamente como escritor, o más bien divulgador de temas científicos, con la proyección de algún día escribir ciencia ficción. Así me convierta yo en un escritor como Boris Vian (el autor de Lobo Hombre en Paris) que solo escribía para que lo leyera los amigos. No importa, la verdad escribo por puro placer. Y la plena aceptación de eso fue uno de los grandes logros de este año, pues eso me permitió entender por fin que mi trabajo ha estado, desde hace varios años ya, aquí en mi escritorio, y por lo tanto no hay la necesidad de buscar trabajo afuera. Y más importante que eso, me concienticé de que sí trabajo. Así sea un trabajo que no produzca dinero frecuentemente, pero trabajo al fin al cabo (así sea solo desde el punto de vista intelectual). Y la concientización de todo esto me ha hecho sentirme orgulloso de lo que he logrado hasta ahora en mi vida. Empezando por la sobrevivencia a mi crisis colónica cuasi mortal del 2002, pasando por la muerte de mi papá en el 2007 y mis logros académicos e intelectuales de toda mi vida.
Entonces aunque uno debe tratar de ser mejor persona todos los días, el año nuevo es una oportunidad para tomar y retomar retos. Feliz año para todos y muchas gracias por leerme. Un abrazo.