jueves, octubre 03, 2013

Soy mi Propia Institución

Después de haberlo anunciado a los cuatro vientos, por varios meses, al fin no me pudieron contratar en la Universidad de Ibagué, pues resulta que el curso que iba a dar (Biología Comportamental) va a pertenecer al nuevo plan de Psicología de la Unibagué, y este plan no alcanzó a ser aprobado este semestre ni el próximo. Todavía cabe la posibilidad de programar este curso de Biología Comportamental y otro de Psicología Evolucionista (este último me falta armarlo) como electivos, pero esto lo veo más embolatado. De todos modos quiero agradecerle mucho a dos profesores de la Unibagué: Patricia Coba, profesora de literatura y filosofía. y Alejandro Urbina, jefe del plan de Psicología, quienes trataron de yo resultara contratado pero la cosa no salió. Alejandro tuvo toda la voluntad, como jefe del plan, de contratarme, pero, y repito, hasta que no aprueben el nuevo plan no se puede hacer nada.

Menos mal todavía soy el niño de la casa, no me he reproducido y todavía me dan mesada de estudiante. Con la misma pago mis mensualidades de celular, gasolina, seguridad social (pensión y  EPS) y tarjeta de crédito. Pero después de pagar todo esto quedo limpio y necesito ganar más dinero y relativamente pronto. Es por esto que he decidido empezar a ofrecer mis servicios académicos. De hecho este año, antes de que se abriera la posibilidad de resultar contratado por la Unibagué, estaba promocionando mis servicios pegando carteles en las universidades. Mi amigo Jose Piñeros, quien estuvo de visita en mi apto el pasado domingo, me hizo caer en cuenta de algo, en el sentido que me estaba dirigiendo al público equivocado. A los adolescentes de las Universidades no les interesa publicar sus trabajos y mucho menos van a tener plata para pagar la asesoría de un individuo como yo. Todavía no tienen ni idea que publicar es bueno para la Hoja de Vida de cualquier persona. Jose me dijo, entre otros consejos muy valiosos, que me dirigiera a los profesores que de verdad investigan. Y estos son los de Universidades Públicas, predominantemente. Ya he estado enviando correos en masa a profesores de Universidades Públicas como la de la Caldas y la UT, y mis contactos académicos de Cali. Algunos profesores-investigadores han mostrado interés y me han preguntado por tarifas. Yo creo que con un poco de paciencia y más promoción, la cosa puede tomar impulso. Y es que me puse a hacer inventario de mis habilidades intelectuales, y la gran mayoría de ellas sirven para armar y publicar escritos. Voy a hacer una lista de cosas que puedo ofrecer:
  • Redacción y Corrección de Estilo, tanto en Inglés como Español. Soy bilingüe y bueno para escribir.
  • Relacionado con el anterior punto puedo hacer traducciones. Generalmente se necesita alguien bilingüe y con conocimientos en ciencias para traducir artículos de Español a Inglés, para ser publicados internacionalmente.
  • Manejo de Citas y Biblografía con el software EndNote. Esta es bien importante, pues al usar este programa se ahorra mucho tiempo, dado que si un escrito es rechazado en una revista, se puede cambiar fácilmente el estilo para someterlo a otra revista.
  • Asesoría para publicar en revistas indexadas o divulgativas. Como lo quiera el Cliente.
  • Elaboración de esquemas e ilustraciones para artículos. Gracias a mi novia de finales de los 1990s, quedé bien entrenado para manejar el paquete de Corel (Corel Draw, Corel Photopain, etc). De hecho los esquemas de mis artículos en su gran mayoría han sido hechos por mi.
  • Microsoft Office: Manejo muy bien, además de Word, Excel, Power-Point y Access.
  • Mi curriculum está muy bien resumido y organizado, con todos los soportes disponibles en PDFs con un click. Esto incluye asistencia a congresos, certificados laborales y académicos, y publicaciones en texto completo (full text). Es posible que a alguien le guste mi curriculum en línea y quiera que le haga uno parecido.
Entonces al final tengo bastante que ofrecer. Pero en esta entrada quería ir más allá. Es hora de convertirme en mi propia institución, en mi propia marca. Trabajar en otra institución, podría funcionar si me contrataron de profesor catedrático. Pero ya está claro que en la única parte que puedo trabajar de planta, es en mi oficina casera. Y es que esa es la idea: empezarle a sacar plata a las actividades intelectuales que tanto me divierten.
Recién llegado a Ibagué me sentía solo. Se podría decir que estaba un anómico. Una de las acepciones de este término es el no pertenecer a alguna institución, pues son estas últimas las que dictan las normas. Las instituciones son constructos mentales que le sirven a uno para tranquilizarse cuando está solo. Por ejemplo, si uno está solo en la calle caminando, puede encontrar algo de tranquilidad en el hecho de que se va a llegar a una institución que se llama hogar y en la cual nos espera una comida caliente y el cariño de nuestros familiares. Bueno, con esta institución cuento yo. Pero la gente generalmente pertenece a más instituciones, como por ejemplo la empresa donde trabajan. Recién llegado a Ibagué estaba entonces un poco anómico, pues en lo que a farándula se refiere, en Cali estaba cobijado por una gran institución que se llama Universidad del Valle. En Ibagué, no estaba haciendo parte de alguna institución académica. Traté de hacer algo de turismo académico en la Universidad del Tolima, pero varios colegas me dijeron que no me podían recibir en sus clases como asistente, pues la universidad tiene prohibido los asistentes. Esto me rayó por algunas semanas, pues me pregunté ¿Cómo voy a hacer para conseguir amigos intelectualoides si no puedo asistir a clases en la Universidad pública de este departamento? Yo venía acostumbrado que en la Universidad del Valle, siempre y cuando uno guarde silencio, puede asistir a la clase, conferencia o sustentación de tesis que quiera. Eso fue a principios del año 2011. Me entró tal desespero que me dieron ganas de devolverme a vivir en Cali. Afortunadamente llevo una bitácora personal donde quedó claro que hasta el 2008 la faranduleadera en Cali estuvo buena. Pero en el 2009 y 2010 estábamos muy solos en esta última ciudad. A mediados de este año le dije a mi mamá que nos viniéramos a vivir a Ibagué, donde estaría mas acompañada, pues su duelo por la muerte de mi papá en 2007 nada que avanzaba. Es así como desde septiembre de 2010 estamos viviendo en Ibagué. Y ahora estoy seguro que fue una buena decisión, pues nos ha mejorado mucho la vida aquí. Volviendo a la parte de relaciones públicas, ahora ya tengo amigos, y mas importante, y complementariamente, cada vez me siento más cómodo con la soledad. Debo agradecerle a un vecino de mis tías en el barrio La Pola de Ibagué, a través de quienes conocí a Alex Páez y a Juan Guillermo Ospina. Este último me ha presentado a una gente muy interesante.
Con todo esto lo que quiero decir es que ya no siento la necesidad de pertenecer a unas institución diferente a mi hogar, pues ya tengo mi grupo de amigos, y repito, cada vez me agrada más las soledad. Todos nos hemos sentido solos en algún momento, por más amigos que uno tenga. Y es que uno no puede esperar que su bienestar emocional y afectivo venga de otra persona. En uno de los pocos libros de superación personal que me leído “El poder del Ahora” de Eckhart Tolle, se explica de una forma muy simple por qué le tenemos miedo a la soledad. Además de ser animales sociales que fuimos programados por la selección natural para vivir en grupos, el miedo a  la soledad también se debe, al menos en parte, a que le tenemos miedo a nuestro lado oscuro. Lado que todos tenemos. La idea de Tolle es que uno se debe conocer a si mismo cada vez mejor. Debe iluminar con la luz de la consciencia esas partes oscuras que uno tiene. A medida que uno se va conociendo mejor, cada vez se va eliminando el miedo a quedarse solo consigo mismo. Y a medida que uno avanza en ese proceso, cada vez disfruta más de la compañía de si mismo, y le empieza a uno a gustar la soledad. Esto es muy importante pues es claro que un individuo como yo, tiende a quedarse solo, máxime si no pienso tener hijos (ver entrada al respecto), pues en nuestro medio es muy difícil encontrar a una buena mujer que no quiera tener hijos. Y la cosa aquí en Ibagué es mas tenaz, pues las niñas bien, las niñas realmente bonitas y bien educadas, se van para Bogotá.
Pero con lo bien de ánimo que me he sentido en el último año largo, lo cual hace que haya pasado de soportar la soledad a disfrutarla, mas el hecho de contar con una institución llamada “Hotel Mama” y mi grupo de amigos que va creciendo, ya no necesito una institución la laboral a la cual pertenecer. Cada vez trabajo más rico en mi oficina casera. Ahora lo que necesito es sacarle billete a todo lo que hago en la misma. Es por eso que he empezado a ofrecer los servicios mencionados en esta entrada. Es una labor larga, el hacerme conocer, pero lo más probable es que lo logre. Me siento muy contento porque siento que estoy empezando mi propio negocio, en el cual yo mismo soy la marca. Afortunadamente, además de mis títulos, tengo ya varias publicaciones (a las cuales se puede acceder en una de as columnas de la derecha de este Blog).
Hablando de negocios, estoy vendiendo mi apartamento localizado en Cra 46 No 8B-20, Apto 201, Edificio Andrea (a menos de una cuadra del Palmetto Plaza), Nueva Tequendama, Cali. Entonces, aunque un poco avanzado en edad, llego la hora de empezar a convertir mis actividades en algo productivo, económicamente hablando. Entonces a darle. Gracias por leer mis entradas.