viernes, agosto 30, 2019

Por fin pude cuadrar mi sueño: Consejos anecdóticos farmacológicos para bipolares y ocupacionales para jubilados


Primero informo, que al contrario de lo que visionaba en el penúltimo artículo de mi blog, parece que al fin pude cuadrar mi sueño. Me deshice de mis adicciones psicológicas y descubrí que estaba sobre-medicado con el somnífero Levomepromazina (sinogán) y me hacía falta un estabilizador, que en mi caso es la Oxcarbazepina (trileptal). Estoy durmiéndome de 10:00 a 11:00 pm hasta las 06:00 o 07:00 am. Como consecuencia de eso estoy haciendo muchas más cosas pues ahora cuento con el doble o el triple de tiempo comparado con cuando estaba sobre-medicado. He estado haciendo ejercicio, le he hecho mantenimiento a mi blog y estoy subiendo los PDFs de mis artículos a ResearchGate, Academia.edu, y a mi perfil en Google Académico. Explico cómo, después de publicar un artículo, lo promuevo en 150 o 200 grupos en Facebook por medio de WeViral. Después explico cómo además de Netflix, bajo producciones que no están en este servicio por medio de Torrentes de una forma segura. También explico cómo combinar libros piratas con libros comprados en la aplicación Kindle de Amazon. Lo mismo se puede hacer con Apple Music que permite combinar música legal con pirata. Y para rematar, aconsejo comprar un disco duro portátil y un Google Chromecast para ver las producciones piratas bajadas y a las que se tiene acceso a través de Netflix. A partir de toda esta información, les aconsejo a los jubilados llevar un blog para mantener la mente ocupada. Es muy divertido bloguear.

martes, agosto 20, 2019

Reseña Anecdótica del libro “La Naturaleza de la Felicidad” de Desmond Morris


Se habla de las diferentes clases de felicidad que describe Morris en el libro que se está reseñando aquí. Cuando dejamos de ser cazadores y recolectores, y empezamos a vivir sedentariamente durante el comienzo del neolítico, se empezaron a domesticar plantas y animales. La caza real pasó de moda y se necesitaron sucedáneos de la misma como el circo Romano por ejemplo el cual actualmente sobrevive como las corridas de toros. Pero hay reemplazos más civilizados de la caza como la obtención de objetivos en las diferentes profesiones o los deportes competitivos que se practican actualmente. Hay otros tipos de felicidad como el altruismo al cual se dedican las personas caritativas, lo cual puede llevar a querer ayudar, en proporciones masivas, a individuos de cualquier especie. Para tener momentos de felicidad continuos, como lo es cuando uno entra en estado de flujo, es muy importante ponerse metas que sean realistas y estén de acuerdo con las habilidades, porque o sino, se puede uno sentir decepcionado en un extremo o al contrario aburrido. El cerebro humano ha crecido tanto a lo largo de nuestra evolución, que ya podemos disfrutar de la “felicidad intelectual”. Son juegos en los que el cerebro se divierte así mismo en cosas como la creatividad artística o la investigación científica. El desarrollo del lenguaje nos dio a los humanos la capacidad simbólica para dejarse “engañar” por las artes escénicas por ejemplo, lo cual puede traer mucha felicidad. Se habla como el abusar de las drogas puede destruir familias enteras. Se habla de los intensos momentos de placer que pueden traer, cuando se combinan, cosas como el amor y sexo. Y se hablar de otros tipos de felicidad como el oír música, la felicidad masoquista, la adrenérgica de los deportes extremos, etc., para rematar este artículo sacando algunas conclusiones.

jueves, agosto 08, 2019

Cuento: “El psiquiatra bipolar que hubiese querido ser biólogo”

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Juan-Carlos Calvo-Diazgranados se lamenta por no poder seguir leyendo un artículo interesantísimo sobre medicina Darwiniana o Evolucionista, pues ya llegó la hora de atender a un paciente. Juan-Carlos es médico psiquiatra egresado de la Universidad del Valle en Cali-Colombia de la cual se graduó con mucho esfuerzo pues tiene una condición afectiva bipolar. Pero sus insomnios y faltas de disciplina se veían más que compensados por su altísima productividad cuando se ponía eufórico o más aún, hipomaníaco. Últimamente se ha estado cuestionando sobre si la vida agitada, con matrimonio e hijas incluidas, ha sido lo adecuado para él.