¡Hola! Mi nombre es Juan-Fernando Duque-Osorio y estoy aquí para ayudarte con tus tristezas, miedos, inquietudes, soledad, etc. Mi mejor carta de presentación es el ser un paciente eutímico y recuperado después de lidar con mi bipolaridad de forma exitosa por más de 30 años. Además, y cómo se puede ver en mi Curriculum Vitae, tengo un Máster en Ciencias Médicas, un Diplomado en Tratamiento de Trastornos Afectivos entre otros estudios. Todo esto, junto con mis publicaciones (científicas indexadas y posts de mi blog), me ha dado conocimientos en neurociencias, psicología, psicoeducación, etc. Contáctame y podríamos concertar una videoconferencia de gratuita de 10 minutos. Gracias por visitar mi sitio web.

Mi Grafomaníaca Vocación me Impidió Prostituirme por lo Cual no Produje Grandes Cantidades de Dinero

Resumen: Parece que soy víctima de estigmatización pues mi familia no-inmediata cree que yo soy un drogadicto, mentirosos que utiliza su supuesta bipolaridad para no trabajar. Reconozco que soy cómodo, pero solo mi mamá y padrastro, al vivir conmigo, sienten lo que yo sufro. Además, tengo una compulsión por escribir que en sentido no-psiquiátrico, se podría tildar de grafomanía. Todo esto me impide hacer cosas que no me gustan por dinero. Al final se dan consejos para estudiantes y bipolares jóvenes. 



Tenía un poco abandonado mi blog pues hemos estado trabajando con una amiga en un artículo sobre Hive Minds (consciencias que ocupan más de un solo cuerpo) insectoides en ciencia ficción para una revista internacional indexada, y sobre el cual hablaré más si lo logramos publicar.

 

Hace como dos semanas me vi con una prima con la cual no conversábamos hace años y entre unos pocos vinos (lo cual está mal pues no debo consumir drogas como el alcohol dado que tomo fármacos para mi bipolaridad) resultamos hablando sobre cosas muy privadas mías pues estaba yo un poco desinhibido. Me preguntó por qué no participaba yo en las actividades familiares y demás. Y llegamos al punto de que siempre se llega en estas charlas y es por qué yo no “trabajaba”, que estaba muy viejo para vivir mantenido por mi mamá, y que iba a ser de mi futuro cuando ella faltara, etc. Le respondí que si todo sigue como lo estamos planeando, voy a tener una vejez frugal y austera pero cómoda y tranquila. Además, debo reconocer que, aunque no creo en entidades sobrenaturales, decidí dejar mi porvenir en manos de mis ancestros, dentro del sistemita de creencias que ya describí en otro post [1]. Es posible que yo simplemente le haya cambiado de nombre a los ítems religiosos y ahora sea creyente. El tal es que ya me quité de encima esa preocupación sobre mi futuro financiero lejano y le dejé ese problema una instancia superior no-sobrenatural en cuanto al panteísta (ateo acicalado según Richard Dawkins [2]) que creo que soy.

 

Eso de las creencias da para para pensar pues, lo natural es que los humanos seamos creyentes, dado que durante nuestra evolución en el pleistoceno, nos empezamos a dar cuenta de que hiciéramos lo hiciéramos íbamos a morir, entonces surgió el riesgo de sufrir una parálisis existencial por lo cual evolucionó la tendencia de creer en el más allá después de la muerte [3]. Entonces es parte de nuestra naturaleza [4]. Pero si uno observa el mundo bajo la lupa científica, se da cuenta que lo más probable es que no haya vida después de la muerte [2]. Entonces he ahí una contradicción que por lo menos para mí, resolví con ese loco post sobre mi sistemita de creencias ya nombrado [1]. En todo caso el contar con una instancia superior, así sea supuestamente no-sobrenatural como es mi caso, lo tranquiliza a uno mucho, y más allá de eso, para muchos pacientes mentales su religiosidad-espiritualidad es parte integral de su medicina personal [5, 6].

 

Pero me quedé pensando en porque yo no aprovechaba mi Curriculum Vitae para dejar de ser un académico independiente que gana dinero de vez en cuando y emplearme para producir en serio. Bueno la respuesta rápida a esto es que soy cómodo y no veo la necesidad de ponerme a hacer cosas que no me gustan por ganar dinero. Entonces se me acusó de no ser ambicioso. Y pensándolo bien, cuando estoy eutímico (buen y normal ánimo) no lo soy. Cuando a mí se me “abre la agalla”, es decir cuando me da hambre de ganar mucha plata, es que estoy subido. Por el contrario, cuando estoy bajoneado un poco, cosa que cada vez sucede menos desde que estoy tomando Lamotrigina desde ya casi un año, no me dan ganas ni de bloguear. Por lo tanto, mi blog es mi mejor termómetro de si estoy bien de ánimo o no. Entonces he ahí una respuesta más elaborada del por qué no me meto a trabajar para producir grandes cantidades de dinero; además de que no quiero hacer cosas que no me gustan hacer (es decir prostituirme en el sentido no-sexual de la palabra), lo que deseo hacer puede variar con mi estado de ánimo. El artículo para una revista de ciencia ficción que estamos haciendo, es pago, entonces en enero eso me emocionó, me puso en hipomanía y de ahí se me ocurrió trabajar para una universidad convencional. Pero me puse a averiguar y resulta que se puede ganar más trabajando, sin salir de casa, en la UNAD (Universidad Nacional Abierta y a Distancia) que es una institución pública de enseñanza virtual colombiana. Entonces en medio de esa hipomanía del mes pasado alcancé a subir parte de mis certificaciones a la plataforma de esta última universidad. De repente al siguiente día me desperté pensando en que todo esto había empezado en hacer un artículo pago y se había convertido en llegar trabajar de tiempo completo en una universidad haciendo cosas malucas como calificar trabajos y exámenes. Entonces como que volví en mí mismo y me tranquilicé. Con esa inestabilidad en cuanto a mis horas de sueño que causan cambios en mi estado de ánimo y demás, es muy difícil cumplir con un horario como para trabajar de tiempo completo en una institución. Me toca seguir siendo un académico independiente (freelance).

 

Lo otro de lo que mis familiares, a excepción de mi mamá y padrastro que al vivir conmigo y han visto lo que sufro, me acusan de forma disimulada de ser un drogadicto, perezoso y mentiroso que utiliza su supuesta bipolaridad para hacer lo que se le dé la gana, especialmente el ni “trabajar” como si las actividades académicas monetariamente no productivas no fueran trabajo también. Debo reconocer que soy cómodo, pero creo estoy siendo víctima de la llamada estigmatización. Se me está marcando o poniendo una etiqueta de forma equivocada. El primer error que se comete es que equiparar fármacos con drogas. Es como si se disectara el cuerpo y lo que se toma para la salud del cerebro es una droga y aquello que se usa para el resto del cuerpo es fármaco. El tomar fármacos para el cerebro es muy diferente a usar drogas. Y la diferencia no está en la legalidad pues hay drogas lícitas como el alcohol y la nicotina. Lo que en realidad pasa es que los medicamentos, correctamente recetados, generalmente no producen placer al tomarlos, pero mejoran la salud en el mediano y largo plazo. Las drogas, al contrario, producen placer al consumirlas, pero son nocivas para la salud. En otras palabras, violan una de las enseñanzas de Epicuro en el sentido de que uno debe disfrutar de un placer siempre y cuando no produzca un sufrimiento mayor en el futuro [7-9]. Entonces soy farmacodependiente más no drogadicto [10]. Lo irónico es que esas críticas en parte vienen de familiares que son adictos al alcohol y/o nicotina. Con respecto a la acusación de no emplearme para producir dinero consistentemente, y como las pocas veces que me los encuentro me ven bien, no saben que no puedo cumplir con un horario pues me puedo despertar a cualquier hora entre las 4:00 am y 12:00 del día. Y depende de cuanto duerma amanezco con un ánimo diferente e incluso mis planes y objetivos pueden cambiar con la variabilidad de mi horario de sueño. Entonces sí, yo tengo una dependiente buena vida, pero solo los que conviven conmigo, repito mi mamá y padrastro, saben lo que yo sufro.

 

Además, está mi ya nombrada e innecesaria incapacidad de prostituirme para hacer cosas que no me gustan. No sirvo para hacer compromisos que me incomoden y probablemente por eso, además de toda la vida haber trabajado en puestos temporales, fue que nunca me casé ni tuve hijos [11]. Bueno lo último tiene justificación en el sentido de que la plaga humana tiene enferma el planeta. Y al final yo simplemente quiero dedicarme lo que he hecho desde que terminé mi maestría y murió mi papá en 2007 que es eso leer y escribir. Pero ni mi blog, que es lo único con lo cual me he podido comprometer a largo plazo, no lo he podido monetarizar pues me aburro con un mismo tema y siempre estoy saltando, superficialmente, de un campo del saber a otro, lo cual me ha convertido en un ignorante y especialista en asuntos generales y esa imposibilidad de comprometerme con un nicho en particular impide que este blog crezca en visitantes lo suficiente como para monetarizarlo [12]. Si esto sucede con algo que me gusta hacer, como bloguear, no me imagino como profesor de una Universidad dedicado al mismo tema todo el tiempo. Me moriría del tedio. Entonces esa incapacidad de especializarme, junto con lo dicho anteriormente, me impide emplearme.

 

Lo otro es mi compulsión por escribir. Lo que yo publico en mi blog es apenas la punta del iceberg en cuanto al total de lo que escribo. Aunque lo he tenido que reducir al mínimo para no maltratar mis ojos, me encanta acostarme a oír música y escribir a través de mi tableta en mi bitácora privada. Incluí la palabra Grafomanía en el título de este Post porque tenía una idea de lo que era y me pareció llamativo. Pero parece que su significado depende mucho del contexto. Como termino médico se refiere a personas que sufren de compulsión por escribir todo el tiempo y la misma interfiere el normal funcionamiento en su vida. Se puede relacionar con la graforrea que consiste en escribir en exceso sin orden, sentido y/o significado [13]. Escritos que no trasmiten un mensaje, una experiencia o idea son el resultado son las típicas “obras” de un grafómano, en el sentido estrictamente psiquiátrico de la palabra. También conocida como hipergrafía, es un a apremio por escribir casi que todo el tiempo, llenando todos los espacios de una hoja o incluso escribiendo en papel higiénico. No es solamente la sana necesidad de desahogarse, sino que es la compulsión por la palabra escrita como una si fuera la adicción a una droga [14].

 

En un sentido no psiquiátrico, es decir en sentido amplio, la grafomanía es, como ya se dijo, una compulsión por escribir generalmente de forma no profesional. Pero si un grafómano resulta teniendo una larga y exitosa carrera como novelista, no se puede achacar que tiene una condición psiquiátrica. Mas allá de su concepción médica, se usa peyorativamente para personas que escribimos mucho pero nunca llegaremos a ser escritores profesionales [15]. Hay diferentes grados de grafomanía y generalmente el “paciente” no está abierto a que sus “obras” sean criticadas. Teniendo en cuenta todo lo anterior o no soy grafómano, o tengo una forma leve de esta “patología” pues me gusta que critiquen lo que yo escribo. Además, no siento la compulsión por escribir absolutamente todo el tiempo. Pero sé que es algo que me gusta mucho hacer y yo creo que sí alcanza a ser, al menos en parte, una vocación pues no cambio esta actividad por dinero, y eso, repito, es otra de las razones por las cuales no puedo “prostituirme” para hacer cosas que no me gusten como para producir grandes cantidades de $.

 

Conclusiones: Entonces sí, soy cómodo, pero eso no me quita el sufrimiento que me produce mi condición bipolar. Además de que es adictiva, por eso prefiero mi relativa soledad, donde nadie me juzgue incluso por llevar una vida solitaria, ni me marquen (estigma) como un perezoso, fingidor, drogadicto, etc. Aunque soy de derecha, y pro-capitalismo, es claro que en este sistema se considera que una persona está bien de salud mental (no es grafómana, por ejemplo) y es normal cuando lo que hace, por más bizarro que sea, produce dinero de una forma consistente. Pero si uno está feliz encerrado y escribiendo por hobby sin producir financieramente, entonces es anormal y hay que corregirlo como si la bipolaridad, que definitivamente está relacionada con la habilidad para escribir [16, 17], fuera algo que se pudiera arreglar solo con fuerza de voluntad y sin la ayuda de fármacos. Yo no era consciente que, de forma leve, soy víctima de la estigmatización. Menos mal, al menos todavía, no tengo que trabajar fuera de mi casa y puedo reconocer públicamente que soy bipolar. Pero a las personas con alguna condición mental que les toca trabajar en una corporación, el tema de la estigmatización debe ser algo mucho más grave, que los inocuos chismorreos de los cuales yo soy objeto.

 

Otra cosa que estoy concluyendo es que me hace falta dejar al menos un día a la semana solamente para leer pues estoy citando repetitivamente en mis posts los mismos libros. Además, estoy viendo, a partir de este flojo escrito cuyo borrador me tomo todo un día para hacerlo, es que si no estoy en hipomanía como que no escribo tan de corrido y ni con tanta facilidad. Eso me preocupa pues no me quiero ver la situación de tener que escoger entre mi salud mental, que definitivamente ha mejorado mucho, y el bloguear lo cual repito me encanta, pero además es parte integral de mi salud ocupacional.

 

Eso de tener una vocación, que de pronto sea mi caso, también da para pensar. Me acuerdo cuando en 2007 andaba con los de arte de dramático mi alma mater, la Universidad del Valle en Cali-Colombia y después de una de las tantas funciones a las cuales asistí, uno de ellos dijo que las ventas en boletería no habían sido suficientes como que los actores ganaran dinero. Pero aun así seguía trabajando como actor por vocación. En profesiones vocacionales como las artísticas como que la cosa es extrema. O la persona llega a triunfar por todo lo alto, haciéndose famoso ganándose la vida ejerciendo su vocación, o en algún momento le toca olvidarse de la misma y hacer cosas más técnicas que le permitan sobrevivir. La mayoría de personas, cuando empiezan a cursar sus estudios universitarios, como que tienen una idea de que les gusta, pero la misma no alcanza a ser tan fuerte como para ser considerada una vocación, por lo cual yo creo que la verdadera vocación de la mayoría de personas es simplemente ganar dinero, estudiando lo mínimo necesario para ganarse la vida y reproducirse. Repito, no estoy seguro si lo mío es una vocación, pero la mayoría del tiempo me siento contento de haber escogido ser biólogo, como ya lo expresé en un cuento [18] pues tengo una vida más relajada, aprendí cosas muy bacanas, que si hubiera escogido el destino que tenía mi papá para mí que era ser médico. Pero también me he llegado a arrepentir de no haber escogido esta profesión pues obviamente me hubiera especializado en psiquiatría y tendría un sustento seguro, como ya lo expuse antes también [19].

 

Entonces ante toda esta indecisión mía que consejo puedo dar a los jóvenes: el estudiar algo comercial, pero olvidarte de lo que de verdad te gusta para asegurar un sustento a futuro o educarse en algo que de verdad te guste, como las artes, por ejemplo, pero ante lo cual tu sustento a futuro se pone en riesgo. Yo pienso que esto, entre otras cosas, depende de la situación financiera de tu familia. Es obvio que, si la misma es precaria, tenés que salir estudiar algo técnico que te permita producir dinero lo más rápido posible. Pero si, por el contrario, tu familia es acomodada podrás estudiar algo más placentero, pero que tome tiempo para llegar a ser productivo. En todo caso repito el consejo que siempre doy; tratá de retardar tu reproducción, lo cual además de ser saludable para el planeta, y junto con estudiar mucho, te permitirá acercar lo vocacional, es decir lo que verdaderamente te gusta hacer, con lo monetariamente productivo. Y si además si sos bipolar, y volviendo a lo del estigma, el consejo de estudiar lo que más podás y no reproducirte es más importante todavía por al menos dos motivos. Primero, si te reproducís, por un fenómeno que en genética se llama anticipación, tu descendencia podría salir con una bipolaridad más acentuada que la tuya. En cuanto a la estigmatización, si sos juicioso con tus medicamentos y horarios de sueño, y al menos en teoría, los bipolares somos más inteligentes que el común de la gente, por lo cual debes aprovechar tu juventud para estudiar lo que más podás. Y si te gusta la academia procurá publicar todos los escritos que te pongan a hacer, sobre todo durante tus posgrados, para que tener una hoja de vida fuerte, para que, en caso de necesitar llegar a trabajar, tu curriculum vitae contrarreste el estigma del cual podás ser víctima a la hora de buscar trabajo en una corporación.

 

Gracias por leer este post.


Referencias Bibliográficas:
1. Duque-Osorio JF. Mi Ateo Mito Religioso-Científico: Panteísmo Cuántico. Ibagué, Tolima-Colombia. Blog "El Duque Bipolar"; 2021. Disponible en: https://www.juanferduque.com/2021/04/mi-ateo-mito-religioso-cientifico.html . Consultado el 04-Ene-2022.
 
2. Dawkins R. El espejismo de Dios. Espasa; 2012.
 
3. Alper M, Ochoa S. Dios está en el cerebro. Bogotá-Colombia. Editorial Norma; 2008.
 
4. Wilson EO. On Human Nature: With a New Preface. Harvard University Press; 2004.
 
5. Duque-Osorio JF. La Relación entre Religiosidad-Espiritualidad y Trastorno Bipolar: La visión de un Paciente ¿Ateo? Ibagué, Tolima-Colombia. Blog "El Duque Bipolar"; 2021. Disponible en: https://www.juanferduque.com/2021/05/la-relacion-entre-religiosidad.html . Consultado el 04-Ago-2021.
 
6. Pesut B, Clark N, Maxwell V, Michalak EE. Religion and spirituality in the context of bipolar disorder: a literature review. Mental Health, Religion & Culture. 2011; 14(8): 785-796. Disponible en: https://bit.ly/3tYBPE0 . Consultado el 22-Feb-2022.
 
7. Duque-Osorio JF. Entendiendo Correctamente el Hedonismo Epicúreo: El Placer con Racionalidad, Sabiduría y sin Excesos. Puente Alto del Vergel, Ibagué, Tolima-Colombia. Blog "El Duque Bipolar"; 2021. Disponible en: https://www.juanferduque.com/2021/12/entiendo-correctamente-el-hedonismo-epicureo-el-placer-con-racionalidad-sabiduria-y-sin-excesos.html . Consultado el 04-Ene-2022.
 
8. Fernandez J, Inclán B. Epicuro, o el hedonismo inteligente. Filosofía & co.; 2018. Disponible en: https://www.filco.es/epicuro-hedonismo-inteligente/ . Consultado el 16-Dic-2021.
 
9. Valencia-Marín E. Ética del hedonismo en la obra carta a Meneceo de Epicuro de Samos: resignificación del concepto placer. Risaralda-Colombia. Programa de Licenciatura en Educación Religiosa, Facultad de Ciencias Humanas, Sociales y de la Educación, Universidad Católica de Pereira; 2015. Disponible en: https://repositorio.ucp.edu.co/bitstream/10785/3423/1/CDMLER83.pdf . Consultado el 11-Dic-2021.
 
10. Duque-Osorio JF. Los bipolares medicados somos farmacodependientes mas no drogadictos y otras divagaciones televisivas y políticas del 2018. 2019. Disponible en: http://bit.ly/farmacosvsdrogas . Consultado el 22-Feb-2022.

11. Duque-Osorio JF. Mis padres planearon mi vida y quedé impoluto en cuanto a enredos matrimoniales y reproductivos. Blog "El Duque Bipolar"; 2020. Disponible en: https://bit.ly/EDBJFDQuedeImpoluto . Consultado el 04-Ene-2022.
 
12. Duque-Osorio JF. Me Tomaré un Descanso de la Bipolaridad: Fracasé en Especializarme y Eso Aumenta mi Improductividad. Puente Alto del Vergel, Ibagué, Tolima-Colombia. Blog "El Duque Bipolar"; 2021. Disponible en: https://www.juanferduque.com/2021/10/me-tomare-un-descanso-de-la-bipolaridad-pues-fracase-en-especializarme.html . Consultado el 01-Dic-2021.
 
13. Griffiths MD. The Write Stuff: A brief overview of typomania and graphomania. Psychology Today; 2013. Disponible en: https://www.psychologytoday.com/us/blog/in-excess/201312/the-write-stuff . Consultado el 22-Feb-2022.
 
14. Gamero A. Hipergrafía: La Escritura como Enfermedad. La Piedra de Sísifio - Gabinete de Curiosidades; 2013. Disponible en: https://lapiedradesisifo.com/2013/04/13/hipergraf%C3%ADa-la-escritura-como-enfermedad/ . Consultado el 22-Feb-2022.
 
15. Barnett T. What Is Graphomania? WiseGeek; 2022. Disponible en: https://www.wise-geek.com/what-is-graphomania.htm . Consultado el 22-Feb-2022.
 
16. Jamison KR. Touched with Fire: Manic-Depressive Illness and the Artistic Temperament. Free Press Paperbacks; 1994.
 
17. Jamison KR. Manic Depressive Illness and Creativity.  Scientific American: What Makes a Genius. New York. The Rosen Publishing Group, Inc; 2008. p.52-64.
 
18. Duque-Osorio JF. Cuento: “El psiquiatra bipolar que hubiese querido ser biólogo”. El Blog de JFDO; 2019. Disponible en: http://bit.ly/biopsiquiatra . Consultado el 17-Oct-2019.
 
19. Duque-Osorio JF. Pude Haber Estudiado Medicina en vez de Biología de lo Cual Hoy me Arrepiento Máxime Siendo Bipolar. Puente Alto del Vergel, Ibagué, Tolima-Colombia. Blog "El Duque Bipolar"; 2021. Disponible en: https://www.juanferduque.com/2021/09/pude-haber-estudiado-medicina-en-vez-de-biologia-de-lo-cual-hoy-me-arrepiento-maxime-siendo-bipolar.html . Consultado el 22-Feb-2022.

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