domingo, diciembre 31, 2017

Divagaciones de finales del año 2017 alrededor mi música, mis libros y la solución definitiva de mis problemas de sueño: Ahora soy un bipolar prácticamente asintomático

En este artículo improvisado empiezo hablando de cómo después de ser un adolescente y joven salsero, ahora estoy explorando otros ritmos musicales como el country pop o la música sinfónica. Pero después de un tiempo de exploración de ritmos diferentes, vuelvo a la salsa que es mi música reina. Relaciono esta exploración y afición musical con el hecho de cómo mi bipolaridad sigue madurando, tanto que ahora me considero un paciente prácticamente asintomático. El último avance fue el descubrimiento de un fármaco que no produce dependencia ni interacción con otros y está súper indicado para cualquier persona con problemas de sueño. ¿Qué fármaco será? Conectado con el tema de la bipolaridad le hago un poco de promoción al libro que publiqué este año que se llama “Las anécdotas de un cuarentón bipolar en Cali-Colombia”. Y hablo de otros proyectos de libros como lo son el de psicología evolucionista, otro de religión que publicaré con mi hermana en años venideros y en el cual nos inventaremos un sistema de creencias compatible con el ateísmo. El otro proyecto que me tiene ilusionado es hacer un libro de filosofía griega helenística donde se repasará las corrientes de esa época como lo son el cinismo, el estoicismo y el hedonismo epicúreo. Como lo he hecho antes abogo por diferenciar entre el verdadero hedonismo (búsqueda del placer por medio del orden y la disciplina) y el tropicalismo (miopía mental) que tanto sale a relucir en estas festividades de diciembre en nuestros países. Ya con el horario cuadrado con el súper fármaco que descubrí, puedo hacer propósitos para el nuevo año como hacer ejercicio todos los días y mirar a ver si logro escribir un libro por año. Feliz 2018 para todos y gracias por leerme.