viernes, marzo 02, 2018

Sobre la Época Electoral en Colombia: Es difícil que Colombia siga los pasos de Venezuela pero para mayor seguridad es mejor votar por candidatos de derecha


Hace unas semanas estuve preocupado por el repunte del candidato de izquierda a la presidencia de Colombia Gustavo Petro. Alcancé asestar preocupado porque Colombia se convirtiera en otra Venezuela. Pero ya leyendo un poco más me quedó claro que Colombia es muy diferente a Venezuela. Sin embargo hay que estar pilas y votar a consciencia para que esto no pase pues el riesgo todavía está latente. Y hay que tener algo muy claro, Petro es el candidato de las FARC. Como dice Fernando Londoño sobre Rodrigo "Timochenko" Londoño, este último solo es un monigote de las FARC que nos pusieron para que le tirásemos huevos y no nos preocupáramos por Petro.

Aunque soy de centro derecha, soy consciente de que la distribución de la riqueza en el mundo no tiene la más mínima prestación y sería muy conveniente que se fortaleciera la clase media y que nuestro mundo no fuera tan desigual. Y esto es especialmente cierto para un país como Colombia que es el séptimo país más desigual del mundo. Como fan de Star Trek yo sé que la humanidad superará la pobreza y demás injusticias que nos aquejan. Pero a esto no se llegará a punta de revoluciones ni por formas de luchas combinadas. A esto se llegará espontáneamente y como un proceso natural que durará muchos años. De pronto algún día toda la humanidad llegará a gozar de los beneficios que gozan los países súper-avanzados del norte de Europa. Fuero países que llevan siglos trabajando en contra del frío y demás cosas duras de su ambiente y por eso ahora están como están de bien ahora.

Pero para establecer la supuesta utopía socialista se necesitaría de estados muy ricos financieramente hablando y este no es el caso de nuestros países. En 1999 estuve en La Habana en un congreso de neurología. Nunca había visto un país tan deslucido como Cuba. Allá lo que se estableció fue un régimen que por llevar a la fuerza la supuesta utopía socialista se ha tornado en una distopía donde la pobreza ha quedado estandarizada para la gran mayoría de los habitantes. Los únicos que son financieramente prósperos son los artistas famosos pero sobretodo los del círculo inmediato del gobierno.

Venezuela ahora está peor que Cuba. La utopía chavista se ha convertido en una distopia tenaz que cada día empeora y parece no tener fondo. Y así y todo tengo conocidos que me dicen que no mire tanto CNN que Venezuela no es tan mal. Eso es querer tapar el sol con un dedo. Como dicen enla pulla del medio Colombiano de comunicación el espectador, Venezuela estájodida por todos los lados. La única forma que yo veo para sacar a Maduro del poder es una intervención militar de EUA pues es obvio que ya está todo arreglado para que en las próximas elecciones fraudulentas en Venezuela vuelva a ganar dicho dictador.

Y es que según la politóloga Guatemalteca Gloria Álvarez, quien es de centro derecha y está muy bien informada, el caso de Venezuela es el típico caso donde un gobierno de izquierda llega al poder democráticamente y con esta disculpa se va adueñando de todas las instituciones. Ese es el manual del mandatario populista socialista del siglo XXI que lo único nuevo que tiene es el cambio de siglo pero sigue siendo el mismo socialismo que probó no ser viable con la caída de la unión soviética. Como dice el padre de la socio-biología, Edward O Wilson, sobre el marxismo:

Bella teoría, especie equivocada.

Entonces hay entramos a explicar la diferencia entre socialismo y comunismo. El socialismo es una fase previa al comunismo donde reinaría un igualitarismo total. Cómo serán de antinaturales estas formas de gobierno que el comunismo nunca se ha podido llevar a la práctica.

Intuitivamente desde muy joven supe esto y es por eso que los 20 años que pase por la Universidad del Valle la segunda o tercera Universidad pública de Colombia, no lograron izquierdizarme. De pronto me centraron un poco pues fui criado en la derecha. Pero nunca perdí la conexión con la realidad en el sentido que nunca creí en la ilusa utopía socialista. Pero parece que en nuestros países no nos hemos dado cuenta que el muro de Berlín cayó. Como es posible que todavía estemos debatiéndonos entre derecha e izquierda, cuando ya quedó demostrado que las ideas socialistas y comunistas no funcionan en la realidad. Solo llevan, repito, a regímenes totalitarios que tratan de imponer la utopía por la fuerza creando unas horribles distopías como le está pasando a Venezuela actualmente.

Colombia es un país muy diferente. Lo que permitió el surgimiento de la revolución Castrochavista en Venezuela son los petrodólares con los que cuenta este país. Lo que le permitió a Chávez comprar tantas voluntades a nivel interno como internacional, fue la enorme chequera petrolera con la cual contó. Con el agravante de que la economía Venezolana depende del petróleo, y además del grupo Cisneros y los medios de comunicación, no había grupos económicos fuertes que le pudieran hacer contrapeso al gobierno. La situación de Colombia es totalmente diferente. Un gobernante de izquierda no contaría con el dinero para comprar tantas voluntades y eso sí llega al poder por qué en nuestro país sí contamos con una economía diversificada que cuenta con grupos económicos fuertes que no permitirán la subida de un gobernante de izquierda alumno de Chávez como lo es Petro. Máxime si estos grupos económicos están aliados con las fuerzas armadas como quedó patente en el gobierno de Samper cuando decidieron mantener en el poder a este controversial presidente. Yo me imagino que Sarmiento Angulo (dueño de los bancos aval), Ardila Lula (dueño grupo de medios de comunicación RCN-NTN24 y bebidas gaseosa postobon), Santodomingo  (dueño de caracol TV), el sindicato Antioqueño y tantos otros, ya están haciendo algo para frenar el ascenso de Petro, quien ha prometido, entre otras barbaridades, expropiaciones masivas.

Pero los ciudadanos comunes y corrientes también tenemos que hacer nuestra parte para evitar la Venezolización de Colombia. Una idea que de pronto no funcionaría pero hay que intentarlo es este 11 de marzo votar por Caicedo el contrincante intrapardista de Petro para sacar a este último del camino. Lo otro es votar por aspirantes al congreso de derecha, más exactamente por aquellos del centro democrático. El proceso de paz con las FARC mal que bien va bien. Pero esto fue una gran izquierdozada y ahora conviene que el país vire a la derecha para equilibrar el barco. Por eso me invitación es a votar por candidatos de derecha.



Ahora si el 11 de marzo el congreso elegido es de mayoría derechosa, eso quiere decir que las encuestas presidenciales están pifiadas pues no podría ser que la izquierda va punteando en las encuestas presidenciales y que por el congreso la mayoría voten por candidatos de derecha como seguramente pasará. En todo caso hay que salir a votar así sea sólo por medir fuerzas. En las votaciones plebiscitarias para refrendar el acuerdo de paz con las FARC yo no iba a votar pues las encuestas le daban un amplio margen de ganancia a al sí. Y ganamos los del no. Hay que salir a votar por candidatos de derecha para medir fuerzas y para minimizar todavía más el riesgo de que Colombia se convierta en otra Venezuela.


Mis conocidos, muchos de centro izquierda, me preguntan cómo es que una persona relativamente estudiada como yo soy Uribista. Eso es muy fácil de contestar. Es el único presidente que yo me acuerde que ha dado buenos resultados en todos los frentes, especialmente en cuanto a seguridad. Si el actual presidente, Juan Manuel Santos, no lo hubiese traicionado a su antecesor, Álvaro Uribe, por ganarse un Nobel de paz, y hubiera seguido con la política de seguridad democrática, ya las FARC estarían acabadas y estaríamos mucho más lejos del riesgo de venezolanización de Colombia. Mis amigos de izquierda me dicen que los políticos tradicionales no han dado resultado y que hay que ensayar algo nuevo. Repito lo único de nuevo que tiene el socialismo del siglo XXI es que es de un nuevo siglo. De resto es la misma fórmula que lleva a la distopía.

Petro es una amenaza para Colombia. Así lo niegue, es cercano a las FARC y seguiría, de pronto con menos “éxito”, los pasos de Chávez en Venezuela. Y como se lo reconoció a Vicky Dávila en entrevista en la W del 24-Ene-2017, hará expropiaciones masivas. En esta entrevista también dijo que recibiría el apoyo de las FARC. La siguiente foto es muy diciente:



Pero yo soy un ignorante en política y economía. Oigamos lo que dice una persona realmente informada como Fernando Londoño con respecto a Petro: https://www.podcastgarden.com/login/audio-19/19436/Grabacin.m4a


El otro candidato que va punteando es Sergio Fajardo. Me cae bien porque es de centro y es un académico. Lo malo es que parte su equipo es Jorge Robledo, comunista de línea dura y eso me preocupa. Pero hay esperanza para que la derecha gane. Germán Vargas Lleras es de centro derecha y tiene toda la maquinaria política a su favor. También. Me gustaría que ganara Vargas Lleras. Pero el ideal para mí sería que quedase Marta Lucía Ramírez como presidenta y como vicepresidente Iván Duque. Mejor dicho el que sea con tal de que no sea de izquierda.

Gracias por leerme,

Juan-Fernando Duque-Osorio. MSc.